Es un milagro que siga cantando, dice Saúl Hernández

México, DF.- Hace años, Saúl Hernández sufrió 41 operaciones para que le extirparan unos tumores en su garganta, pero el cantante afirma que su voz no ha tenido repercusiones y que mantiene el mismo timbre que en sus inicios.

“En el grupo me tocó ser el primero que enfrentó una situación seria de salud. Estuve, prácticamente, tres años sin cantar y uno sin poder hablar. Los tumores estaban ahí, aunque me operaban…

“Pero, por fortuna, no hubo ninguna herida en las cuerdas vocales. Los cirujanos fueron muy grandes y no me quedaron cicatrices en las cuerdas. Es un milagro que siga cantando y en mi rango normal, de cuando grabé ‘Viento’, por ejemplo”, comenta vía telefónica.

Por eso, le quita importancia a quienes insinúan que no canta como antes o que Caifanes ya no es lo que fue.

“Hay comentarios, que me parecen un poco absurdos, de que no tengo voz; vienen de gente que no entiende estos procesos o que, simplemente, no va a los conciertos.

“Eso sí, me cuido y trato de llevar una vida más ordenada, en muchos sentidos. Mi familia también vino a aterrizar los cables de mi conciencia y estoy monitoreándome constantemente con mis doctores. Por fortuna, ya llevo muchos años en el buen camino”.

Y eso quiere refrendarlo hoy y mañana, cuando, acompañado por Sabo Romo, Diego Herrera, Alfonso André y Alejandro Marcovich, tocará dos noches en el Palacio de los Deportes.

El recinto ha albergado varias presentaciones simbólicas de Caifanes. En 1991 tuvo dos intervenciones, la primera con Café Tacvba y la segunda con Soda Stereo.

Dos años después, ante una multitud que colmó las gradas, dio su última tocada como quinteto, pues Sabo dijo adiós y, más adelante, Diego lo secundó.

“Siempre hay una ilusión. Esta nunca se termina, sobre todo esa sensación de asombro, porque me parece maravilloso que, a estas alturas de la vida, esta siga dándonos sorpresas.

“Seguimos con una dinámica muy fuerte, como si estuviéramos sacando un nuevo disco o continuáramos en el hit parade. Definitivamente, tener esta estructura tan fuerte es un regalo de los dioses”, sentencia Saúl.

Para estas dos noches, que se suman a las seis previas en el Palacio en los dos años desde su regreso, no habrá invitados, pues, según el vocalista, siempre han sido unos músicos solitarios.

“Obviamente, queremos ofrecer algo distinto. La dinámica se estará dando, más concretamente, en los ensayos. Ahí iremos definiendo varias ideas. Hasta ahorita estamos sólo los cinco trabajando (…) Siempre hemos sido solitarios, como aislados”.

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